Hecho, nacido y por criarse en nuestra tierra, de los mágicos hechizos de sus paisajes, como lo cantaría Don Chucho Corrales, llega Diario del Pueblo… del Táchira para los tachirenses, en búsqueda de la verdad escondida entre las oscuridades de la godarria, con el espíritu indómito de los andinos guerreros, con el sabor de nuestro café colado con aguamiel, el caldo e' papas y las turmas en el sitio, sin afán de lisonjeros, adulantes e insolentes, intentando ser reflejo de lo que vemos, sentimos y oímos, de las montañas del norte, del sur y de la frontera, de la villa heroica pisoteada, vestido del aurinegro de seis estrellas y la esencia de la Restauradora.
Diario del Pueblo… del Táchira para los tachirenses, inicia su período de prueba con lo más variado de las noticias locales, regionales, nacionales e internacionales, teniendo como plato fuerte los temas de mayor arraigo para nuestros coterráneos, tales como, la política, el deporte, la cultura, la educación, la historia, tocando los puntos cardinales de nuestra geografía regional, con el fin de visibilizar a todos aquellos que se muevan y respiren dentro y fuera de las montañas, riberas y llanuras que nos rodean.
Diario del Pueblo… del Táchira para los tachirenses, además busca proyectar la profundidad del pensamiento, acciones, costumbres y opiniones, de nuestra gente, el ayer, el hoy y el siempre, las letras del sujeto histórico que dinamiza las transformaciones en el planeta, aquél que lleva el trabajo manual y el intelectual, cuyo contenido tiene un valor preeminente en este espacio de comunicación masiva digital, puesto que es el motor más importante en el desarrollo de la patria.
Somos sencillamente unos atrevidos, que creemos en los sueños y esperanzas, muy parecidos al niño que aprende sin prejuicios, con la locura talentosa impregnada en los corazones y el pensamiento de aquellos que empuñan su pluma y su idea, sin temor, ni estolidez, sin frustraciones, ni resentimientos, movidos tal cual Quijote por "La razón de la sinrazón que a mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaquece, que con razón me quejo de la vuestra fermosura."
Así lo Veo… Atte. El Editor